Estoy completamente seguro que si te detuviste a leer este blog, si
llegaste aquí, es porque en algún momento o ahora mismo, te estás haciendo esta
pregunta; ¿Me voy o no me voy?
Difícil la pregunta, ¿no es cierto?, yo me la estoy haciendo desde hace un
tiempo para acá.
Son muchas las razones por las que a un joven de Venezuela se puede
plantear una y mil veces esa pregunta. Sin duda alguna es triste que tengamos
que poner sobre la mesa la idea de irnos y dejar a nuestras familiar y la de
buscar un mejor futuro; da rabia, da impotencia.
No me gustaría en este, mi primer blog, resaltar lo malo de nuestro país
aunque, sinceramente, ya estoy cansado de ese cuento de que "somos el
mejor país del mundo".
¿Qué nos hace ser el mejor país del mundo? Dejando a un lado cualquier
sentimiento nacionalista, ¿Realmente seguimos siendo el mejor país del mundo?
¿Qué cosas convierten a un país en el mejor? ¿Su gente? ¿Sus riquezas?
Les tengo malas noticias: en este país se perdieron los valores, se perdió
el amor al prójimo, se perdió ese valor tan hermoso que es el sentido de
pertenencia. Nuestros recursos ni hablar, hipotecados. Nuestro petróleo ya les pertenece
a los chinos, a los rusos, a los cubanos, a los ecuatorianos, a los bolivianos,
a los nicaragüenses. Esa parte de la riqueza que aún conservábamos y de las que
aún nos podíamos dar el lujo de autodenominarnos "ricos" que se
encuentra en el llamado "arco minero" ya está siendo explotada, ya nos
la están quitando también.
Entonces, pregunto de nuevo, ¿Qué cosas convierten a un país en el mejor?
¿Su gente? ¿Sus riquezas? De ser así, estamos, como diría el gato con botas de
Shrek, "soberanamente jodidos".
Alguien pudiera decirme: "pero tenemos al Salto Ángel, tenemos playas,
mujeres hermosas, nieve, desiertos, etc." No nos engañemos, cualquier país
del mundo tiene mujeres hermosas, desiertos, nieve, playas y cualquier cantidad
de espacios naturales hermosos.
Entonces, si nuestra economía va en declive, la dictadura castro-chavista
no se quiere ir, los índices de inseguridad van subiendo casi al mismo paso que
lo hace el dólar paralelo, ¿Cuáles son las razones para quedarnos?
Nuestras familias. Esa sería la respuesta inmediata que se me viene a la
mente. Pero, ¿y nuestro futuro qué? ¿Y nuestra vida qué? Eso también hay que
ponerlo sobre la mesa.
En mi caso particular, quiero irme. Soy joven, estudiante del 8vo semestre
de contaduría pública, toda una vida por delante. ¿Para qué quedarme? ¿Para que
alguien me aplauda y me diga qué bonito el gesto de quedarme y luchar por mi
país?, Luego de eso ¿qué?, ¿Me quedo a ver qué día me secuestran para pedirme
plata por un rescate? ¿A que me maten por un piche celular? No, gracias.
Para ser sincero, la situación económica no es lo que más me hace tener
ganas de irme, porque sé que la economía luego de un cambio y con las políticas
económicas acertadas, puede recuperarse. Lo que me hace querer irme es que,
como lo mencioné en líneas anteriores, los venezolanos han perdido
terriblemente el sentido de pertenencia, no les duele dañar su propio país,
ensuciar las calles, ser groseros y falta de respeto; buscando siempre pasar
por encima del otro, obtener un provecho de la necesidad de los demás. ¿Eso es
lo "de pinga" que somos los venezolanos?
Una vez que este gobierno, que nos ha dañado tanto, se termine de ir ¿Qué
nos va a quedar? Un país desvalijado lleno de gente que no sabe querer, lleno
de gente que se acostumbro a no trabajar, lleno de gente que clamarán
para que les regalen una casa, una nevera, por el subsidio de esto o de
aquello. Sin dudas este gobierno supo como jodernos. Supo como dañar lo más
importante que puede tener cualquier república: sus ciudadanos y hasta sus
militares.
En cualquier país del mundo un militar es alguien admirable, alguien que
lleva la frente en alto. Aquí no. Todos nuestros militares son conocidos por
ser corruptos en las fronteras, en los mercados, en instituciones públicas. Son
personas vacías que repiten "patria, socialismo o muerte" sólo para
que ellos y sus familiares vivan bien acomodados. ¡Qué triste!, ¡Qué bajeza!
A esta dictadura, muchos la tildan de brutos. Yo más bien pienso todo lo
contrario, son muy inteligentes, han logrado al pie de la letra las
instrucciones de los Castros; han bajado a un nivel deprimente la calidad de la
educación en Venezuela (sabiendo que gente mal instruida, son fáciles de
dominar), han logrado empobrecer a la población (para tenerlos humillados y soltarles
uno que otro regalito en épocas de elecciones), muy recientemente el presidente
Maduro anunció que entrará en vigencia el "carnet de la patria" que
bien pudiera compararse con la tarjeta de abastecimiento cubana, en fin, una
serie de piezas que si las juntas, te das cuenta que vienen siendo varias
acciones que ha venido tomando el gobierno a fin de mantenerse ellos en el
poder y a la población completamente sumisa con unos militares que en lugar de
defender los intereses del país, no hacen más que corear plegarias al difunto presidente
Chávez.
Total que para poder discutir un tema, no podemos pretender tapar un lado
de la historia y en este sentido tenemos una opción de país que bien pudiera
ser igual o peor de deprimente que la que hemos tocado hasta ahora: la
oposición venezolana. Lo que se supone que debería sacarnos la pata del barro,
lo que se supone que debería ser la alternativa correcta. Pues ellos no hacen más
que repetir una y otra vez los mismos errores. Han desaprovechado cuanta
oportunidad hemos tenido para intentar salir de este gobierno y siempre caen en
un error, pero bueno, alguien pudiera decir que errar es de humanos,
¿cierto?
En diciembre de 2015 la asamblea ganó con una mayoría opositora, como no se
había visto nunca en ninguna elección pasada desde que se instaló la revolución
bolivariana en nuestro país. ¿Cuáles son los resultados en el primer año de
gestión de la asamblea opositora? No se logró el referéndum, no se logró la
carta democrática.. Mejor no continúo porque nos vamos a deprimir aún más.
¡Ah no, esperen! ¡Si hubo algo que logró la asamblea opositora en 2016!;
Lavarle la cara al régimen asistiendo al diálogo con Maduro y de esta manera
asegurar que este gobierno se quede, por lo menos, hasta el final de su
gestión.
Para concluir, teniendo un gobierno como éste (adjunte usted el adjetivo
que se le venga a la mente), teniendo una alternativa opositora como la que
tenemos (siéntase libre también de ponerle un adjetivo), teniendo una economía
como la que tenemos, teniendo ciudadanos como los que tenemos (por cierto,
espero sepan comprender que al hablar de los venezolanos estoy generalizando,
no todos somos así) y por último, militares como los que tenemos, pregunto
ootra vez: Realmente, ¿Somos el mejor país del mundo?
Luego de haber pasado por las reflexiones anteriores es simple: No señores,
no somos el mejor país del mundo. No tenemos a las mejores personas y tampoco
somos ricos. No tenemos una alternativa seria de país que nos represente y que
luche con nosotros para salir de este hueco.
Entonces, tomando todo esto en cuenta, al preguntarme a mí mismo ¿Me voy o
no me voy? creo y asumo que la respuesta está ya sobreentendida.
Difícil la pregunta, ¿no es cierto?, yo me la estoy haciendo desde hace un tiempo para acá.
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